Los investigadores están explorando los posibles beneficios de ‘emparejar‘ dosis de dos vacunas Covid-19 diferentes.

Nytimes. – En enero pasado, Gran Bretaña hizo un cambio en sus directrices de vacunación que conmocionó a muchos expertos en salud: si no se disponía de la segunda dosis de una vacuna, los pacientes podrían recibir una diferente.

La nueva regla se basó en puras conjeturas; no había datos científicos en ese momento que demostraran que mezclar dos vacunas contra el Coronavirus era seguro y eficaz, aunque eso podría cambiar pronto.

En febrero, investigadores de la Universidad de Oxford iniciaron un ensayo en el que los voluntarios recibieron una dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech seguida de una dosis de la formulación de AstraZeneca y viceversa.

En el mes de marzo, los investigadores comenzarán a analizar la sangre de los sujetos vacunados con vacunas diferentes para ver qué tan bien funciona el enfoque de mezcla y coincidencias.

A medida que se autoriza un número creciente de vacunas, los investigadores están probando otras combinaciones. Algunos están en ensayos clínicos, mientras que otros están siendo probados en animales por ahora.

La mezcla de vacunas podría ayudar más que simplemente a superar los cuellos de botella de suministro. Algunos investigadores sospechan que un par de vacunas diferentes podrían funcionar mejor que dos dosis de la misma.

Creo que estamos en la cúspide de algunos datos interesantes“, dijo Adam Wheatley, un inmunólogo de la Universidad de Melbourne en Australia.

El concepto de mezcla de vacunas, a veces llamadas un impulso principal heterólogos no es nuevo en nuestra era pandémica, durante décadas, los investigadores han investigado el enfoque, con la esperanza de encontrar combinaciones potentes contra una serie de virus, como la gripe, el VHS y el Ébola.

Pero hasta ahora los científicos tienen poco datos que mostrar de toda esa investigación aun en curso, fue bastante fácil demostrar que dos vacunas diferentes pueden funcionar bien aplicadas a un ratón, pero realizar ensayos clínicos en toda regla sobre una combinación de vacunas requieren mucho más ensayos.

Para una sola empresa desarrollar dos estudios paralelos de una vacuna es el doble de trabajo y el doble del costo“, dijo el Dr. Wheatley.

Hay tipos de vacunas, llamadas vacunas contra vectores virales que conllevan un gran riesgo: los receptores podrían desarrollar inmunidad al vector viral después de la primera dosis y cuando llega la segunda dosis, sus sistemas inmunitarios podían eliminar rápidamente el vector viral antes de que entregara su carga útil.

Varios fabricantes de vacunas decidieron evitar estas amenazas potencial mediante el uso de diferentes virus para cada dosis, de esa manera, los vectores virales de la segunda dosis serían tan nuevos para el sistema inmunitario como el primero.

En 2017, por ejemplo, investigadores del Instituto de Investigación Gamaleya en Rusia crearon una vacuna contra el Ébola cuya primera dosis contenía un virus llamado Adenovirus, la segunda inyección utilizó otro virus, llamado Virus de Estomatitis Vesicular.

Cuando la pandemia Covid-19 comenzó el año pasado, los investigadores de Gamaleya utilizaron una estrategia similar para crear vacunas contra el nuevo coronavirus, la primera dosis utilizó el mismo Adenovirus que en su vacuna contra el Ébola, llamada Ad5, la segunda dosis contenía un Adenovirus humano diferente, Ad26, las investigaciones insertaron un gen en ambos virus para la proteína en la superficie del Coronavirus, llamado pico.

Los estudios revelaron que la vacuna, ahora conocida como Sputnik V, proporcionó una fuerte defensa contra Covid-19, en esos ensayos clínicos, los investigadores encontraron que tenía una eficacia del 91,6 por ciento, Sputnik V ya está en uso en Rusia y en otros varios países.

Recientemente, el instituto Gamaleya unió fuerzas con AstraZeneca, que fabrica su propia vacuna Covid-19.

AstraZeneca consiste en dos dosis de un Adenovirus de chimpancé llamado ChAdOx1 y el mes pasado la compañía informó que su vacuna tenía una eficacia del 76 por ciento.

Los equipos de Gamaleya y AstraZeneca quieren ver qué tan bien funcionan juntas sus vacunas, y ya han registrado un par de ensayos clínicos en los que los voluntarios recibirán una dosis del ChAdOx1 de AstraZeneca, otro del Ad26 de Sputnik V.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí