NPR. – Un médico haitiano advirtió que esta será la peor epidemia que ha enfrentado Haití que ha reportado relativamente pocos casos de COVID-19 y que comparte la isla de La Española con la República Dominicana y que ya está experimentando uno de los peores brotes en el hemisferio.

Con la frontera de la República Dominicana cerrada, miles de trabajadores migrantes despedidos se han dirigido a su país a Haití y presumiblemente algunos de ellos llevan consigo el virus, “Existe un peligro real de un brote a gran escala seguido de una crisis humanitaria en Haití“, dijo Carissa Etienne, jefa de la OPS, en una reunión informativa esta semana con periodistas.

Dijo que el sistema de atención de la salud de Haití está muy mal equipado para hacer frente a un brote de una enfermedad respiratoria altamente infecciosa y potencialmente mortal, agregó que las medidas utilizadas en otros lugares para frenar la propagación de COVID-19 son poco prácticas o imposibles en Haití.

Es extremadamente difícil establecer un distanciamiento social (fisico) adecuado en Haití“, dijo, especialmente en los barrios densamente poblados de Puerto Príncipe. “La mayoría de los haitianos no tienen acceso al agua potable, ni al saneamiento, y muchos viven en hogares concurridos donde la cuarentena y el aislamiento son un desafío“, señaló. “Además, existe el riesgo real de que el aumento de la inseguridad alimentaria resulte en hambruna. Los disturbios civiles, una situación política difícil y una seguridad precaria pueden complicar aún más la situación“.

Las elecciones previstas para el año pasado se desmoronaron debido a un estancamiento político, los términos de la mayoría de legisladores expiraron y el presidente Jovenel Mose ha estado gobernando el país por decreto desde entonces.

Estoy muy preocupada por varias razones“, dijo el Dr. Jean “Bill” Pape sobre la situación del Coronavirus en Haití. Pape realizó trabajos pioneros sobre el VIH y el SIDA en Haití en la década de 1980. Ahora es copresidente de una comisión nacional tratando de abordar COVID-19 y su lista de preocupaciones es larga.

Primero, tenemos un país dividido, políticamente. Tenemos que luchar contra este virus. Tenemos que estar unidos y con un país dividido, esa división es un gran problema“, dijo. “En segundo lugar, está el problema de seguridad. Como saben, mucha gente pobre vive en los barrios bajos. Los barrios bajos son controlados por pandillas. ¿Y cómo podemos llegar a la gente pobre allí si el acceso no es disponible?”

Pape también dice estar muy preocupado por los impactos económicos de la crisis del Coronavirus. Los haitianos dependen en gran medida del dinero enviado de familiares que trabajan en el extranjero, especialmente de la República Dominicana y a medida que la economía mundial se ha estancado, las remesas a la isla han disminuido drásticamente.

Hasta este viernes, Haití sólo había notificado 129 casos de Coronavirus, pero Pape dice que el número real es probablemente mucho mayor. Incluso con un acceso muy limitado a las pruebas y el ritmo de las infecciones recién diagnosticadas está aumentando.

En otros lugares, la mayoría de las personas con COVID-19 tienen síntomas leves, lo que Pape cree que podría hacer que el seguimiento en Haití sea aún más difícil. “Sólo estamos examinando a personas que son sintomáticas por el virus”, dice. “Los haitianos son muy testarudos. No irán a un centro de salud si tienen síntomas leves“.

Después de que el primer caso oficial de que el Coronavirus fue detectado el 19 de marzo, el gobierno cerró escuelas y prohibió los servicios religiosos. Se suponía que todos los medios de transporte público, reducirían el número de pasajeros que transportaban, pero Sandra Lamarque, la jefa de misión de Médicos Sin Fronteras en Haití, dijo que ve a muchos que todavía continúan con normalidad y la mayoría de las otras actividades comerciales en el país continúan.

Es muy, muy preocupante como mercados están llenos“, dice. “Realmente parece como todos los negocios operan como de costumbre.

Médicos Sin Fronteras está estableciendo salas de aislamiento para pacientes con COVID-19 y ayudando a llevar a cabo campañas de información sobre la enfermedad, aún así, Lamarque dice que enfrentarse a este virus en Haití va a ser difícil.

Conseguir suficiente equipo de protección personal para el personal de salud en Haití y obtener oxígeno para cada paciente grave de COVID- 19 será un reto“, dice.

Sólo dos laboratorios en el país son capaces de realizar pruebas del virus, uno de ellos está en la organización del Dr. Pape GHESKIO y el otro está en el Ministerio de Salud.

Pape dice que hay otras clínicas en todo el país que tienen máquinas capaces de detectar el virus, pero Haití no puede obtener el cartucho específico necesario para adaptar estas máquinas de diagnóstico GeneXpert para detectar el SARS-CoV2.
No tenemos acceso a esas pruebas“, dijo, “No se pueden importarlos. Sólo se consiguen en los EE.UU. y esta prohibida su exportación” Algunos de los kits se han exportado, pero otros países, entre ellos Sudáfrica, se han quejado de que Estados Unidos está obstaculizando la venta de esta prueba en particular en el extranjero.

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