Santo Domingo. – Según algunos expertos en seguridad nacional, el presidenta de los Estados Unidos prácticamente pierde su vida privada, “El Servicio Secreto hace todo para planificar, coordinar y asegurar que todas las actividades del presidente, por ejemplo, hablar con un amigo por teléfono o videochat solo se puede hacer previa coordinación del SS y atreves de una línea segura“, explica Matt Pinsker, profesor de Seguridad Nacional de la Universidad de Virginia Commonwealth.

Obama al teléfono

Mientras que uno sólo toma su teléfono celular y llamaríamos a nuestros amigos sin pensarlo, el presidente tiene que notificar al Servicio Secreto antes de cualquier llamada personal.

Ir al cine

Ir al cine generalmente no es una opción para el presidente“, dice Pinsker. “Tienen que llevarle la película a la Casa Blanca.” No es una mala idea de un cine en casa, pero de vez en cuando es agradable disfrutar de una pantalla grande, grandes cubos de palomitas de maíz que sólo el cine público tiene para ofrecer, pues el presidente no puede.

Almuerzo informal

Salir a cenar

Salir a cenar se puede, no esta prohibido, pero el Servicio Secreto se prepara con anticipación, necesitará suficiente aviso antes del tiempo para que puedan asegurar el restaurante“, continúa Pinsker aunque, se ha informado de que el presidente no debe comer fuera de la Casa Blanca a menos que un “catador de alimentos” oficial esté presente para asegurarse de que la comida es segura para comer.

Conducir

Conducir definitivamente no es una opción y les está prohibido determinantemente estando en el cargo y por el resto de su vida“, y lo explica Pinsker. “El presidente es conducido siempre en un vehículo de alta seguridad por un personal que ha recibido una amplia capacitación y preparado para cualquier situación de emergencia“, sin embargo, el Dr. Jim Ronan, autor y profesor de ciencias políticas en la Universidad de Villanova, señala que en lugares como Camp David o en propiedades personales, al presidente se le permite dar un paseo, montar en bicicleta (esa era la actividad preferida de George W. Bush!), o hacer otras tareas simples.

Asistir a actuaciones o eventos deportivos de sus hijos

Algunos inconvenientes mencionados por algunos ex presidentes es el impacto en sus familias directos“, dice Ronan. “Por ejemplo, asistir al recitales de baile o eventos deportivos de un niño o nieto implicaría preparativos de seguridad tan extensos para otros asistentes y participantes que está esencialmente fuera de cuestión y son raramente permitidas“, algunos hijos de los presidentes asisten a la escuela justo en la Casa Blanca (con un aula y un patio de recreo), “debido a toda la seguridad que se requeriría si asistieran a una escuela tradicional“, añade Ronan.

Uso de tecnología personal sin supervisión

Trump tuiter

A medida que la tecnología sigue avanzando, el Servicio Secreto tiene que estar preparado para toda nueva amenazas a la seguridad. “Una restricción más reciente ha implicado tecnología personal, específicamente, la cuenta de tuiter del presidente Obama Blackberry y el presidente Trump“, dice Ronan. “A ambos se les aconsejó que suspendieran, o al menos redujeran en gran medida, su uso luego de asumir el cargo“, en el caso de Donald Trump, fue sumamente difícil y este prefirió usar su cuenta personal de tuiter, a tal punto que en 2018, mediante fallo judicial, se le ordenó al presidente no podía bloquear a la gente en sus redes sociales, ya iba en contra de la Primera Enmienda. Las redes sociales a menudo se consideran un lugar para compartir ideas libremente, pero no cuando eres el líder del mundo libre y la utilizas como foro publico e informativo. Trump despidió al Secretario de Defensa Mark Esper, por tuiter.

Abrir las ventanas

No, el POTUS (President of the United States), ni siquiera puede abrir sus ventanas en un hermoso día de primavera, la ex primera dama Michelle Obama, le contó a Stephen Colbert de ‘Late Show’ “Quise hacer una cosa tan simple como abrir una ventana“, ya que estaba cerca el final del mandato de su esposo, por razones de seguridad, no se pueden abrir ventanas en la Casa Blanca ni en el auto, “libertades como estas, nosotros la ‘gente normal’ a menudo las damos por sentadas“.

Ni limpiar la oficina

La Dra. Karla Mastracchio, instructora de seguridad nacional, señala que el presidente también está impedido de limpiar su oficina o tirar el correo, “bajo la Ley de Registros Presidenciales, están bajo el mandato de impedírseles cosas que una persona común hace“, dice, esto incluye los correos electrónicos, “esto volvería loco a cualquiera, hasta poner la bandeja de entrada en cero

Todo debe ser meticulosamente ordenado y limpiado por otros empleados de la Casa Blanca antes de que sea descartado.

Casi todas estas restricciones son procedimientos tectónicos de seguridad

Un punto final importante es que, en casos donde no es una ley, aunque el Servicio Secreto puede aconsejar y en algunos casos, desalentar fuertemente, en última instancia corresponde al presidente“, dice Ronan, por lo tanto, si un presidente quiere hacer algo que plantee problemas de seguridad, como salir de la Casa Blanca para saludar a la gente o visitar un lugar peligroso, el presidente tiene la última palabra y el Servicio Secreto hará todo lo posible para adaptarse a esas situaciones y circunstancias“.

Así que si el presidente tiene ganas de hacer algo que pueda evocar una amenaza, el Servicio Secreto tiene que permitirle hacerlo.

Sin embargo, Devin Schindler, decano auxiliar y profesor de Derecho Constitucional en la Western Michigan University, señala que “el estatuto federal, 18 EE.UU.C 3056, sin embargo, ‘autoriza’ al Servicio Secreto proteger al presidente y a su familia inmediata, la ley esencialmente prohíbe al presidente rechazar la protección del Servicio Secreto y como una cuestión práctica y usual, a lo largo de los años se han desarrollado una serie de normas para proteger al Presidente de posibles daños“.

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